Caen “El Burras” y su estructura criminal por huachicol
En una conferencia de prensa que captó la atención nacional, Omar García Harfuch reveló los detalles de un operativo que ha dejado fuera de circulación a una peligrosa red de “huachicoleros”. La acción, ejecutada este 22 de abril, se concentró en desmantelar una organización con capacidades financieras y logísticas consolidadas que operaba entre el Estado de México e Hidalgo.
Según reportes publicados por El Excélsior, la red se dedicaba integralmente al robo, almacenamiento y venta de combustible. La importancia de este operativo radica en que no solo se detuvo a los “cuidadores”, sino a la mente maestra y a los operadores que permitían que el dinero sucio entrara al sistema financiero legal.
El titular de la SSPC subrayó que este éxito es fruto de la inteligencia interinstitucional. Participaron activamente la Agencia de Investigación Criminal y la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, logrando identificar puntos críticos que servían como el corazón de las operaciones de esta banda criminal.
Para desarticular los puntos de almacenamiento, se realizaron 20 cateos estratégicos divididos equitativamente entre Hidalgo y el Estado de México. En estos inmuebles se aseguraron propiedades vinculadas al lavado de dinero, lo que confirma que la organización tenía una estructura mucho más compleja que el simple robo en ductos.
Mauricio “N”, alias “El Burras”, fue identificado como el gran orquestador. Su capacidad para consolidar una red de distribución eficiente lo convirtió en un objetivo prioritario. Junto a él, cayó su operador financiero, “Pepón”, y administradores de gaseras que prestaban sus instalaciones para ocultar el origen real del hidrocarburo.
La detención de Jorge “N” y Lorenzo Javier “N” es fundamental, pues ambos fungían como la cara “legal” del grupo. Mientras uno administraba establecimientos, el otro se encargaba de la facturación, simulando operaciones comerciales lícitas para engañar a las autoridades hacendarias y mantener el flujo de efectivo sin levantar sospechas.
El operativo también puso tras las rejas a los encargados del “trabajo de campo”. Julio César “N”, alias “Pingüino”, era quien extraía el combustible, mientras que su homónimo enviaba las pipas a los puntos de sustracción. Con estas siete capturas, el gobierno federal envía un mensaje contundente sobre la tolerancia cero al robo de hidrocarburos.
