Colectivos sociales y madres buscadoras alzarán la voz en el Estadio Azteca durante la inauguración mundialista
La inauguración de la Copa del Mundo de la FIFA en la Ciudad de México no solo atraerá la mirada de millones de aficionados, sino que también será el escenario para que diversos sectores sociales visibilicen sus demandas. Colectivos de madres buscadoras, familiares de personas desaparecidas, maestros y organizaciones civiles han anunciado una movilización masiva el próximo 11 de junio aprovechando la coyuntura internacional.
Según reportes de La Silla Rota, estas agrupaciones civiles buscan aprovechar los reflectores globales del evento en el Estadio Azteca para manifestar sus exigencias de justicia. Entre los grupos afectados que también se sumarán a los reclamos se encuentran comerciantes ciegos que acusan haber sido desplazados de las instalaciones del Metro de la CDMX debido a las obras de remodelación orientadas al Mundial.
La estrategia de los manifestantes contempla la salida de varios contingentes desde puntos clave del sur de la ciudad para confluir a las 13:00 horas en el renombrado Estadio Banorte. Las zonas de reunión difundidas en redes sociales incluyen las inmediaciones del Estadio Olímpico en Insurgentes, los cruces de Periférico en San Jerónimo y Vaqueritos, así como sectores de Calzada de Tlalpan y Avenida del Imán.
Esta confluencia de protestas augura un día sumamente complejo para el tránsito en el sur de la capital, afectando de manera directa las rutas de acceso que utilizarán los miles de aficionados locales y extranjeros. Las autoridades temen que las vialidades colindantes al recinto deportivo queden completamente bloqueadas, imposibilitando el libre tránsito durante las horas previas al partido inaugural.
Por tal motivo, el gobierno capitalino ya prepara un despliegue de seguridad especial para contener las afectaciones y salvaguardar tanto a los asistentes como a los manifestantes. Entre las medidas preventivas, se ha decretado un día de asueto escolar en planteles públicos y un llamado generalizado a las empresas para facilitar el ‘home office’, instando a la población a postergar traslados no esenciales.
