El MV Hondius y la cepa Andes: Desafío sanitario global
La identificación de la cepa Andes del hantavirus en el crucero MV Hondius ha puesto en jaque a los sistemas de salud de diversos continentes. La OMS informó este jueves que los esfuerzos se centran en el seguimiento de ocho casos sospechosos y confirmados, mientras se intenta descifrar el alcance real de la exposición de los pasajeros dispersos por el mundo.
Según reportes de CNN Mundo, las autoridades sanitarias sudafricanas confirmaron mediante pruebas de laboratorio la presencia de la cepa Andes en dos de los casos vinculados al buque. Esta cepa es de especial cuidado debido a su capacidad documentada de transmisión interpersonal, un factor que la distingue de otras variantes del hantavirus transmitidas usualmente por roedores.
La tragedia ha golpeado directamente a familias de Europa, reportándose la muerte de una pareja neerlandesa y un alemán durante el trayecto desde Sudamérica. Además, se investiga el caso de una tripulante de la aerolínea KLM en Ámsterdam, quien pudo haber estado expuesta tras tener contacto con una mujer de 69 años que falleció recientemente en Sudáfrica.
En los Países Bajos, la empresa Oceanwide Expeditions confirmó la llegada de evacuados críticos. Entre los pacientes se encuentran un hombre alemán de 65 años y un tripulante holandés de 41 años. Las autoridades médicas en Ámsterdam y otras ciudades europeas están en máxima alerta para evitar que el brote se extienda más allá de los círculos de contacto directo.
Estados Unidos también ha iniciado protocolos de monitoreo. Funcionarios en Georgia y Arizona supervisan a tres personas que regresaron a sus hogares tras desembarcar previamente. Aunque estos individuos son asintomáticos hasta el momento, la vigilancia es estricta, extendiéndose también a pasajeros que volvieron a estados como Texas y Virginia.
Finalmente, el destino próximo del buque es Tenerife, en las Islas Canarias. El gobierno español ha diseñado un plan de contingencia que evita el contacto de los pasajeros con la comunidad portuaria. Los viajeros serán trasladados desde alta mar hacia una zona restringida del puerto y, de ahí, directamente al aeropuerto para su salida inmediata de España.
