Dos lunas para un mayo inolvidable

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El firmamento se prepara para un despliegue visual fascinante durante este mes de mayo. La protagonista será la Luna de las Flores, que alcanzará su mayor brillo este viernes 1° de mayo. Es una excelente noticia para los aficionados a la astronomía, quienes podrán observar el disco lunar en su fase total durante tres noches consecutivas: jueves, viernes y sábado.

Según reporta CNN, este fenómeno coincide con el “May Day”, un punto intermedio clave entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano en el hemisferio norte. El nombre “Luna de las Flores” tiene raíces profundas en la cultura de la tribu comanche, haciendo referencia al momento en que las flores silvestres inundan las praderas de Norteamérica.

A diferencia de las famosas superlunas, la de este viernes será una microluna. Esto sucede porque nuestro satélite se encuentra en su punto más distante de nosotros (apogeo), a unos 401,017 kilómetros. La NASA explica que esta distancia es superior al promedio habitual, lo que nos ofrece una perspectiva diferente de nuestra compañera celestial.

Para una observación exitosa, la paciencia es fundamental. Noah Petro, científico del proyecto Artemis III, sugiere evitar las farolas brillantes y buscar horizontes despejados. La luna saldrá justo al atardecer del viernes, ofreciendo una vista espectacular mientras se desplaza lentamente hacia el oeste antes del amanecer del sábado.

Por si fuera poco, el 31 de mayo tendremos una Luna Azul. A pesar de su nombre poético, la luna no se volverá azul, sino que simplemente reclama su lugar como la segunda luna llena del mes. Es un fenómeno de calendario que ocurre periódicamente y que añade un toque de misticismo al cierre del mes de mayo, ideal para los coleccionistas de eventos astronómicos.

Cerramos este ciclo recordando que este año aún nos quedan siete lunas llenas más por disfrutar, incluyendo superlunas en noviembre y diciembre. Por ahora, aprovechemos este fin de semana para observar los rasgos lunares que la tripulación de la misión Artemis II describió recientemente, sintiéndonos un poco más cerca de la frontera espacial.