Mundialito Inclusivo reúne a niñas, niños y jóvenes en una jornada de deporte y convivencia
El Mundialito Inclusivo 2026: Renacer en la Cancha, organizado por la Junta de Asistencia Privada del Estado de Yucatán (Japey) y la asociación Educando a Través del Balón, se erigió como un espacio de convivencia y participación. Este evento reunió a cerca de 400 personas, incluyendo 120 jugadoras y jugadores en ocho equipos, familiares y voluntarios, en el Complejo Deportivo La Inalámbrica. Más allá de la competencia, el fútbol se convirtió en una herramienta de inclusión y desarrollo humano.
La jornada promovió el bienestar físico y emocional de niñas, niños y jóvenes, fundamentándose en principios como el respeto y el juego limpio. Se evidenció que el deporte puede abrir oportunidades y fortalecer la convivencia social. La directora general del DIF Yucatán, Shirley Edith Castillo Sánchez, en representación del Gobernador Joaquín Díaz Mena, subrayó el compromiso del Renacimiento Maya con la construcción de una sociedad más justa y solidaria. “Sigamos apoyando estos eventos, porque es la única manera de fortalecer el tejido social”, afirmó.
Además, la directora general de la Japey, Alejandrina León Torres, destacó que el Mundialito va más allá de lo deportivo, impulsando la empatía y la igualdad de oportunidades. “Hoy ustedes ya son campeones, desde el momento en que dijeron sí quiero y sí puedo”, expresó a los participantes. Martín Matienzzo, de la asociación Educando a Través del Balón, reconoció a los jóvenes como el verdadero sentido del proyecto.
Equipos de diversas asociaciones, como Asociación Paso a Pasito y Amanc, participaron en un ambiente de respeto y compañerismo. La presencia de autoridades locales, como el secretario de Salud y exfutbolistas, subraya la relevancia del evento. Sin embargo, es importante considerar que, aunque estas iniciativas son valiosas, su impacto a largo plazo dependerá de un compromiso sostenido por parte de las instituciones y la comunidad.
En conclusión, el Mundialito Inclusivo 2026 no solo fue un evento deportivo, sino una celebración de la inclusión y la convivencia. La continuidad de estas iniciativas es crucial para seguir construyendo un Yucatán más justo y humano, donde el deporte sirva como un puente hacia la igualdad y el respeto entre todos los ciudadanos.
