Horas antes del anuncio del cese al fuego, el panorama era desolador debido a los ataques cruzados entre Israel, Irán y Arabia Saudita. Según la BBC, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, admitió ante el Parlamento que el optimismo inicial se había desvanecido tras la escalada violenta del lunes, obligando a su país a redoblar esfuerzos para “manejar la situación”.
La fuente de la BBC describió el ambiente dentro de las delegaciones negociadoras como extremadamente tenso, con señales de esperanza que aparecían apenas de forma intermitente. Mientras el mundo temía una catástrofe global, los diplomáticos pakistaníes operaban en las sombras para pasar mensajes cruciales entre Teherán y la administración Trump.
El cambio de rumbo definitivo ocurrió cerca de la medianoche, cuando el primer ministro Shehbaz Sharif anunció en redes sociales que los esfuerzos diplomáticos progresaban “poderosamente”. La BBC destaca que esta gestión personal fue la que propuso la ventana de 14 días que actualmente mantiene en pausa los bombardeos y las amenazas de invasión.
Finalmente, el reporte de la BBC subraya que, aunque se ha logrado el cese al fuego, los diplomáticos en Islamabad son “muy circunspectos”. El dilema actual para Pakistán, como anfitrión de las próximas conversaciones el 10 de abril, será encontrar puntos comunes de acuerdo en un escenario donde las posturas parecen irreconciliables.
